
















Este proyecto consistió en transformar un piso común en un espacio especial, donde la luz y la sencillez son protagonistas. Se priorizó el uso de iluminación natural y un diseño minimalista, con colores neutros y toques de color, además de materiales tradicionales como la madera.
El objetivo fue crear un ambiente armonioso, funcional y conectado con su entorno, destacando su ubicación cerca de zonas boscosas gallegas. La combinación de colores, materiales y elementos de diseño únicos logró un espacio elegante y sofisticado.
El proyecto refleja la dedicación al detalle y la personalización del equipo.